GENIATIPO

De tu Geniotipo a tu GenIA·tipo

Hace un tiempo conocí el modelo del Geniotipo, creado por Tony Estruch, y me pareció interesante por una cuestión bastante sencilla: parte de la idea de que las personas tenemos diferentes talentos predominantes y plantea cómo poner esos talentos al servicio de aquello que hacemos y de nuestro propósito.

Y claro, hablando de talento, vocación y forma de aportar valor, no pude evitar llevármelo inmediatamente a nuestro terrenito: la orientación.

Sin ser yo seguidora fanática de ninguna corriente o modelo como verdad absoluta, sí me gusta conocerlos, jugar con ellos y quedarme con todo aquello que pueda aportarme algo de cada uno.

Me pasa con muchas clasificaciones, tipologías y herramientas. No necesito que expliquen a una persona entera (que por otro lado, me parecería bastante pretencioso) para que me resulten útiles. A veces basta con que te permitan mirarte desde otro lugar, hacerte una buena pregunta o identificar algo que hasta ese momento tenías delante pero no habías nombrado.

Y con el Geniotipo me pasó precisamente eso.

¿Qué es el Geniotipo?

El Geniotipo es un modelo que se centra en el talento innato. Su propuesta parte de lo que denomina CCI, Capacidades Creativas Innatas, y busca identificar determinadas formas predominantes de aportar valor, crear, relacionarnos, resolver, acompañar o actuar.

El propio modelo está muy relacionado con la vocación y la trayectoria profesional. De hecho, la ficha técnica de su cuestionario señala que fue creado para ayudar a describir el talento natural que puede encauzar la vocación o trayectoria profesional de una persona. (Ojo, no confundir con tests de personalidad ni pruebas de intereses profesionales).

Se trabaja con nueve Geniotipos, representados mediante diferentes figuras geométricas. Simplificando bastante, porque detrás de cada uno hay muchos más matices, serían estos:

∞ Infinito: enseñar, guiar y acompañar.

□ Cuadrado: ordenar, gestionar y estructurar.

⬭ Elipse: imaginar y crear.

△ Triángulo: comunicar, dialogar y conectar.

○ Círculo: intuir, cuidar y entregarse a los demás.

▭ Rectángulo: trabajar con constancia, esfuerzo y rigor.

⬠ Pentágono: analizar y resolver problemas.

◇ Rombo: buscar profundidad, sentido y trascendencia.

☆ Estrella: expresar un talento especialmente marcado o singular.

Y viendo esos nueve perfiles pensé una cosa bastante obvia:

cada uno de ellos bien podía aplicarse también al tipo de orientador u orientadora que podemos ser.

Y me puse a jugar. Simplemente porque en este enfoque encontramos, como tantas otras veces comento, simplemente un espejo aproximativo en el que mirarnos. Olvídate de corsés, de definiciones constreñidas, de etiquetas que te encasillan. No hablo de eso, hablo de aproximaciones que puedan resultarnos de utilidad, de lugares en los que nos podemos identificar y que, como consecuencia, pueden sugerirnos maneras de proceder que optimicen nuestro acompañamiento al empleo. De eso va esta vaina, no quiero venderte nada.

¿Qué (genio)tipo de orientador u orientadora eres?

Porque también nosotras orientamos desde quienes somos.

Podemos compartir profesión, formación, herramientas, metodologías e incluso trabajar con colectivos muy similares y, sin embargo, nuestra manera de acompañar puede ser completamente diferente. Y ser todas ellas correctas, quiero decir.

Hay profesionales especialmente buenos ordenando procesos y convirtiendo situaciones que parecen un caos en un itinerario comprensible. Otros tienen una facilidad enorme para establecer vínculo, escuchar lo que apenas se dice y generar confianza. Hay quien tiene la cabeza constantemente llena de posibilidades, recursos, actividades y maneras diferentes de intervenir. Y quien ejerce la orientación desde una combinación muy personal de conocimientos, experiencia, intuición y habilidades que resulta difícil incluso de explicar. Y así podríamos seguir mogollonis.

Seguramente cualquiera que lleve unos años trabajando en orientación podría poner nombres y caras a varios de estos perfiles.Y seguramente también podría reconocerse en más de uno. Precisamente por eso me interesó la propuesta.

Porque al hablar de nuestro desarrollo profesional solemos dedicar mucho tiempo a pensar qué nos falta aprender, pero quizá algo menos a observar desde dónde estamos acompañando ya y qué hacemos especialmente bien.

Y ahí fue donde mi cabeza dio otra vuelta más. Exorcist girl.

Del Geniotipo al GenIA·tipo

Porque si podemos reconocernos como orientadores y orientadoras dentro de un Geniotipo (más o menos, chiqui), pensé que probablemente también podríamos hallar nuestro GenIA·tipo.

La pregunta que empecé a hacerme fue esta:

¿En qué puede ayudarme especialmente la IA dependiendo de mis puntos fuertes y flojetes como profesional de la orientación?

Y esto me interesa bastante.

Porque llevo tiempo viendo formaciones sobre inteligencia artificial aplicadas a la orientación en las que terminamos enseñando prácticamente lo mismo a todo el mundo,: IA para preparar una entrevista, IA para analizar una oferta, IA para redactar un currículum, IA para preparar una sesión, IA para crear actividades…

Que oye, está bien y es súper necesario, hay usos comunes de la inteligencia artificial que pueden resultar útiles a prácticamente cualquier profesional.

Pero he querido ir un pelín más allá y llegar a la pregunta personalizada:

Tal y como yo trabajo el acompañamiento al empleo, desde mi estilo y en este caso mi Geniotipo, ¿qué es en lo que la inteligencia artificial me puede complementar mejor y ayudar a optimizar mi intervención?

Ejemplos:

  • Una persona con una enorme facilidad para generar ideas probablemente no necesite que la inteligencia artificial le proporcione veinte ideas más. Quizá ya tenga treinta. En ese caso puede resultarle muchísimo más interesante utilizar la IA para priorizar, ordenar, descartar, secuenciar, convertir posibilidades en acciones concretas o contrastar qué idea tiene realmente más posibilidades de funcionar. Ahí la IA puede acompañar precisamente el recorrido que más cuesta hacer.

  • En cambio, alguien con una gran capacidad para estructurar, organizar y sistematizar puede utilizarla para abrir posibilidades, buscar planteamientos que no habría contemplado inicialmente, introducir cierta creatividad o explorar alternativas antes de cerrar demasiado pronto una estructura.

Seguro que se te ocurren muchos más ejemplos mientras lees.

A mí, cuanto más le daba vueltas, más posibilidades aparecían.

Está claro que la inteligencia artificial puede ayudarnos con aquello que ya hacemos bien, claro. Pero también puede acompañarnos precisamente en esos espacios profesionales en los que necesitamos contraste, estructura, creatividad, perspectiva, análisis, concreción o apertura, dependiendo de cada persona.

¿Cuál sería entonces tu GenIA-tipo?

Para explorarlo, preparé la tabla que acompaña este artículo.

Partí de los nueve perfiles de talento del Geniotipo y realicé un pequeño ejercicio de traducción al mundo de la orientación laboral.

  • Primero: cuál sería el talento central de cada persona en base a los perfiles de este modelo y cómo aporta valor a su propósito.

  • Después: cómo podría manifestarse ese talento en nuestra forma de ejercer la orientación.

  • Y finalmente: en qué podría ayudarnos especialmente la inteligencia artificial teniendo precisamente en cuenta esa manera de trabajar.

No porque una persona sea únicamente una cosa. Ni porque todos los profesionales que se reconozcan en un mismo perfil tengan que utilizar la IA de la misma manera. Es simplemente una manera de empezar a hacernos preguntas un poquito más personalizadas.

Quizá alguien se reconozca muchísimo en una fila de la tabla.

Quizá en dos.

Quizá lea una y piense que no tiene absolutamente nada que ver con ella. Perfecto también.

El ejercicio ya habrá servido para observar qué necesita realmente de la IA en su práctica profesional.

Y esa me parece una conversación bastante más interesante que acumular otros cincuenta prompts.

Y ahí nació para mí la idea del GenIA·tipo. Te lo dejo en esta tabla, y más resumido en otra pieza gráfica más abajo.

Si te pica la curiosidad, puedes hacer el test

Quien quiera conocer su Geniotipo puede realizar actualmente el Test del Geniotipo online.

Según la información del propio test, consta de 47 preguntas, se tarda de media unos cinco minutos en responderlas y, al finalizar, el resultado se envía al correo electrónico indicado. La Fundación presenta este test como el punto de partida gratuito para conocer el Geniotipo.

Hacer el Test del Geniotipo

El resultado gratuito permite conocer ese primer Geniotipo. A partir de ahí, la Fundación ofrece un Mapa del Geniotipo más amplio, en el que incorpora otros Geniotipos del mapa (a los que denomina ascendentes) y una interpretación más detallada de capacidades y fortalezas. Ese segundo nivel forma parte de sus servicios de pago y acompañamiento.

Yo hice el test precisamente por curiosidad.

Y me salió Infinito ∞

Quienes me conocéis un poquito podéis valorar si os sorprende mucho o más bien poco 😄

No predico nada

Dicho esto, yo no estoy utilizando aquí el Geniotipo como instrumento diagnóstico ni como clasificación científica de profesionales de la orientación.

Ni necesito hacerlo para el juego que os propongo.

Como siempre os digo con estas cosas, para mí esto es una forma de mirarnos desde otro ángulo, una manera de provocar reflexión, una excusa para hacernos preguntas. Y, en este caso, el modelo es la excusa para mirar precisamente esa personalización: cómo puede cambiar nuestra forma de utilizar la IA según nuestro talento, nuestra manera de trabajar y aquello en lo que cada cual necesita más apoyo.

Y una clasificación que, en este caso, me resultaba especialmente sugerente porque habla precisamente de talento, vocación, fortalezas y aportación de valor, cuestiones con las que trabajamos permanentemente quienes nos dedicamos a la orientación.

De una IA para orientadores a mi IA para orientar

Así que quizá, cuando estemos aprendiendo a utilizar inteligencia artificial en orientación, podamos añadir una pregunta más a todas las que ya hacemos:

¿Qué necesito YO que haga la IA conmigo para ayudarme a ser mejor orientador u orientadora?

Yo me he permitido jugar un poquito con el Geniotipo para empezar a responderla. Y de ahí ha salido este GenIA·tipo. Sin más pretensión que esa. Por si os ayuda a miraros. Por si os da alguna idea. Por si os sirve para descubrir que estáis pidiéndole a la IA precisamente aquello que menos necesitáis de ella. O simplemente por si puede ser un camino interesante a explorar por vuestra parte.

Y ahora tengo curiosidad:

¿Cuál crees que sería tu Geniotipo como orientador u orientadora?

Y, sobre todo…

¿Qué necesitas que haga tu IA para acompañarte mejor?.

 

Etiquetas

Usa los filtros

Filtra por categorías o con los filtros para mejores resultados.

¡Gracias por contactarme!

Tu correo ha sido enviado correctamente y en breve te responderé personalmente. ¡Gracias!